jueves, 17 de septiembre de 2009

Pintor de autos muere de siete "bombazos" de 9 milímetros


SAN PEDRO SULA
De siete disparos que le infirió un desconocido que lo invitó a una cerveza cuando miraba un partido de fútbol, murió el pintor de vehículo Dennis Allan Guevara Ordoñez, de 34 años de edad.

El hecho ocurrió a las 4:30 de la tarde de ayer, en el campo de fútbol de Pueblo Nuevo, Villanueva.

Según el hermano de la víctima, éste se encontraba ingiriendo bebidas alcohólicas bajo un árbol de Chachalaco con unos amigos, cuando de repente un individuo se acercó al grupo e invitó una cerveza a Guevara. Posteriormente le disparó con un arma calibre 9 mm.

El cadáver que quedo bocarriba presentaba disparos en la cabeza, rostro, tórax y abdomen, según el médico forense que efectuó el levantamiento. Durante la inspección del cuerpo las autoridades encontraron tatuajes artísticos en ambos brazos y 163 lempiras en su cartera.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Aprendan politicos pajeros

Un adolescente hispano utiliza el fútbol para alegrar a niños hondureños
Charlotte, 11 sep (EFE).

Un adolescente hispano en Carolina del Norte ha puesto una sonrisa en la cara de docenas de niños de bajos recursos en Honduras con sólo regalarles una pelota de fútbol y comida cuando el país está sumergido en una crisis política.

A sus 14 años, Adam Cartagena, de origen puertorriqueño, hizo este verano algo que muy pocos adolescentes de su edad se atreven siquiera a imaginar: viajar a un país extranjero y en medio de un conflicto interno dar alegría a los más necesitados.

"Siempre he querido ayudar a los que menos tienen pero no sabía cómo", dijo a Efe Cartagena, quien reside en Locust, al norte de Charlotte, la ciudad más grande de Carolina del Norte.

"Mi padre, que es puertorriqueño, me hablaba de la pobreza que hay en los países de Latinoamérica y que los niños no tenían muchos juguetes", apuntó el joven que estudia el noveno grado en la preparatoria Stanley.

Según James Inman, padrastro de Cartagena, hace año y medio su hijastro escuchó una presentación de un viaje de ayuda médica que realizaron miembros de la Iglesia Bautista Misión, a la que asiste a la familia, sobre El Rodeo, una comunidad rural localizada a dos horas de Tegucigalpa, capital de Honduras.

"Noté que en las fotos los niños no tenían balones de fútbol en un país donde ese deporte es muy popular. Así que como a mi me gusta el fútbol, decidí organizar una recolecta para comprar pelotas y llevarlas a los pequeños de ese lugar", dijo el adolescente.

Adam utilizó su imaginación para llamar la atención de la comunidad y así juntar el dinero para comparar los balones, pasajes de avión y los gastos de hospedaje.

El joven corrió con la pelota en los pies durante más 10 kilómetros sin descansar desde un parque de la ciudad hasta la sede de la congregación religiosa, con el objetivo de motivar a la gente que hiciese donaciones.

"Estaba determinado a cumplir su meta y utilizó el deporte que tanto ama para lograrlo. Su madre dice que antes de aprender a caminar ya pateaba una pelota", explicó Inman, quien es retirado de la policía y ejerce como administrador de la ciudad de Locust.

Cuando estaba todo listo para que Adam y su padre viajaran a Honduras, se produjo la crisis política de la destitución del presidente del país, Manuel Zelaya, el pasado 28 de junio.

Durante tres semanas aplazaron la misión, hasta que escucharon el sermón dominical del pastor de la iglesia, Ronny Russell, que motivaba a la congregación a ser "audaces" y a no temer antes las adversidades cuando se trata de auxiliar al prójimo.

"Llegamos a casa y hablamos del asunto y a los dos días nos fuimos. Cuando llegamos a Tegucigalpa había disturbios, toques de queda, el ejército en las calles. Nuestro guía temía por nuestra seguridad", apuntó Inman.

En El Rodeo, Cartagena infló 133 balones y comenzó a entregar uno por uno a los pequeños que pacientemente esperaban su turno.

También 65 familias de la comunidad recibieron comida.

"Finalmente puede ver en sus rostros alegría, agradecimiento porque alguien se había acordado de ellos y que tenían con que jugar. Valió la pena correr riesgos porque ahora la gente de Honduras necesita asistencia más que nunca", enfatizó Cartagena.

El viaje del joven y su padrastro no terminó en El Rodeo, sino que al regresar a Tegucigalpa, y pasar por el vertedero municipal, encontraron a niños viviendo y jugando entre la basura.

"En mis 22 años de carrera policial creí haber vivido todo lo malo de este mundo pero nada se compara con la escena que presencié en ese lugar. Cambió mi vida y la de Adam. Ahora comprendo por qué tanta gente emigra a Estados Unidos", apuntó Inman.

"Ha sido una experiencia tan profunda que Adam decidió dedicar su vida a ayuda a otros", añadió.

El próximo año, Cartagena e Inman regresarán a El Rodeo para asistir esta vez a la comunidad indígena del área en la reconstrucción de sus viviendas y con un equipo médico para brindar asistencia sanitaria y alimenticia.

Por su parte, el adolescente organizar campamentos de fútbol y enseñará a los niños las reglas y fundamentos del deporte.

Cartagena no sólo es reconocido en Locust por su misión humanitaria a Honduras.
Es un excelente jugador de fútbol en Carolina del Norte y un "estudiante dotado", que forma parte de un programa académico avanzado y selectivo de la Universidad Duke, uno de los centros de educación superior más prestigiosos del país. EFE

Matan a tiros a mujer y a un hombre


SAN PEDRO SULA
Una mujer y un hombre que las autoridades no pudieron identificar por no portar documentos, fueron encontrados muertos en el lugar conocido como La Balastera de la Rivera Hernández.

Un agente de la policía manifestó que unos vecinos le dijeron que a las 12:00 de la noche del miércoles escucharon los disparos.

La mujer que se cubría con una blusa negra, yin y usaba unas zapatillas color negro presentaba un disparo en el cráneo y otro en la parte derecha de la espalda.

El hombre que solo vestía una camiseta blanca con el nombre de Honduras estampado en la parte de enfrente, calzoneta roja y que usaba sandalias color café, sus victimarios le asestaron seis balazos: Tres en la cabeza, dos en el rostro y uno en la parte derecha del Tórax.

Hasta el lugar llegaron varios vecinos, estos afirmaron no conocerlos.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

AUN VIVEN

PEDRO SULA
Los de la resistencia contra el golpe aun ríen, todavía los golpistas (iglesia, empresarios, políticos y militares) no han podido arrebatarles esa peculiaridad. Están vivos.

Tampoco han podido hacer que los “descamisados” sigan exigiendo a través de las marchas de la dignidad que se restablezca el orden constitucional y que el presidente electo por el pueblo de Honduras Manuel Rosales Zelaya, vuelva ocupar la silla presidencial.

A pesar de la intimidación, de las “pijeadas” que los militares les han dado y las mentiras que profesa Micheletti, Gabriela Núnez, Custodio, Elvin Santos y todos sus podridos adláteres la RESISTENCIA está firme en su propósito.

Aun mantiene el grito de batalla, esa voz que no ha podido ser silenciada y que cada día se escucha más harmoniosa, especialmente cuando cantan “nos tienen miedo porque no tenemos miedo. Están Atrás, van para atrás y son el atrás”… del progreso de la tierra de Lempira, Morazán y Cabañas.

martes, 8 de septiembre de 2009

Esto y más, sucedió tras el Golpe de Estado

arlequín
La literatura de ficción la inventó Jonás cuando convenció a su mujer de que había vuelto a casa con tres días de retraso porque se lo había tragado una ballena.



Por Helen Umaña. Escritora, Premio Nacional de Literatura Catedrática universitaria.

El 28 de junio, cuando empezaba a germinar la posibilidad de construir una sociedad que diese mayor protagonismo a los sectores marginados, las fuerzas más oscuras de la nación dieron al traste con las esperanzas del pueblo hondureño.

Invocando el nombre de Dios, montaron una farsa que, como a toda mascarada, había que darle un nombre. Truculentas mentes abogadiles, esas que «preparan el día y su azul dentellada», duchas en torcer las leyes, inventaron eso de la «sucesión presidencial». Nunca, como en ese trágico momento, se corporizó con tanta fuerza el poema «La Casa de la Justicia» de Roberto Sosa.

El país y el mundo no salían de su estupor al escuchar el descarado juego semántico con el cual se pretendía disfrazar el delito cometido: cortar, de tajo y con brutalidad militar, el hilo de la institucionalidad del país.

El ejército había salido de los cuarteles para asestar un golpe de muerte al estado de derecho. La fuerza se había impuesto a la razón. Haciendo trizas el débil proceso democrático, los tres poderes del estado, el ejército, la alta jerarquía eclesiástica, las grandes familias acaparadoras de la riqueza, los propietarios de los medios de desinformación, las cúpulas de los partidos políticos tradicionales y otros agentes menores entronizaron la ley de la selva.

En el momento del golpe de estado, lágrimas de coraje e indignación brotaron de miles de ojos muchos de los cuales, incluso, ya habían olvidado qué sabor tenía el llanto.

Al poco tiempo, a esas lágrimas, se agregó un ingrediente de dolor y espanto. El infame cerco en El Paraíso y la muerte cruel dada a Pedro Magdiel; el testimonio en vivo de la barbarie en Choloma, cuando el periodista Gustavo Cardoza, celular en mano, narró la violencia que sobre él ejercían tres o cuatro policías y el desgarrado relato de Irma Villanueva, quien, acompañada de su madre y de su esposo (que valientemente la respaldaron), denunció, en Radio Progreso, la violación sexual por parte de cuatro esbirros que, en acto de saña inaudita, le introdujeron el tolete en la vulva.

Esas y otras visiones de pesadilla representan momentos de conmoción espiritual que nunca se olvidarán.1Pero tampoco desaparecerán de la memoria instantes maravillosos: el río humano que se desbordó por el centro de San Pedro Sula durante la megamarcha procedente de Tela, de Puerto Cortés y del occidente del país; la camaradería solidaria, sin distingo de estamentos sociales, que alarga una fruta o una bolsa de agua, durante las largas caminatas; las dignas figuras de tres sacerdotes católicos presidiendo un acto religioso de la Resistencia frente a la catedral de la ciudad; Dionisia Díaz, la abuela de 75 años, de multicolor vestido, megáfono en mano, externando su protesta y denunciando (antes que muchos políticos) las verdaderas intenciones continuistas del dictador; la puntual declaración de principios, amor a Honduras y autodefensa por parte del padre Andrés Tamayo durante el concierto «Voces contra el golpe» convocado en los predios de la UNAH; con el trasfondo de un cielo límpido, el avión en donde venía Mel Zelaya acercándose a Toncontín; su electrizante llegada a El Ocotal; el denodado esfuerzo de los abogados de la resistencia, velando por la vida de los capturados, impidiendo, con su férrea presencia, que fuesen llevados a lugares desconocidos en donde era previsible que los sumergieran en el limbo de la desaparición forzosa, práctica favorita en la década del ochenta.

En cualquiera de esas facetas ha surgido una respuesta profundamente emotiva (que no por eso deja de ser objetiva) difícilmente comprensible para golpistas y apáticos.

Es tal la fuerza de los acontecimientos que ha provocado una verdadera avalancha creativa. Desde el mismo 28 de junio (con las excepciones que se explican por condicionamientos de clase o por el entrecruzamiento de intereses ideológicos o arribistas), la casi totalidad de los hombres y mujeres que conforman el estamento intelectual y artístico del país reaccionó con dignidad frente al acto de alevosía cometido en contra del estado de derecho.

Además, hizo suyos el dolor y las lágrimas de los compatriotas agredidos durante las marchas de legítima protesta. Ensayos, poemas, canciones, obras de teatro, caricaturas, fotografías, grafitos, chistes, dibujos, pinturas…, conforman ya un riquísimo e incuestionable testimonio que permitirá conocer, en un inmediato futuro, tanto la magnitud de la perfidia con que se ha actuado en Honduras como la heroica e inesperada respuesta del pueblo hondureño.

Pero lo más notable no es que el escritor que ya tiene «cancheo» escriba. Lo realmente admirable (prueba irrebatible de la magnitud de las heridas en el alma colectiva) es que cientos de hondureños y hondureñas, de pronto, sintieron la necesidad de escribir y expresar sus sentimientos. Ancianos, amas de casa, jóvenes…, participan en actos culturales populares y leen sus poemas o sus escritos; lo mismo hacen cuando hay micrófono abierto en las dos o tres radios que no han cedido a la presión gobiernista.

Asimismo, llenaron de un sentido de belleza y de gozo compartido las largas noches de vigilia durante las históricas megamarchas a San Pedro Sula y Tegucigalpa. En sentido estricto, el golpe los hizo poetas. La razón es sencilla y ya la explicó el viejo Aristóteles: en los momentos de gran tensión emocional, el arte es un camino que desencadena la catarsis: la liberación (y el alivio) de lo que oprime o conmueve la conciencia. Un efecto (como tantos otros) que los golpistas nunca pudieron prever.

El arte es vida. Es, en ésta, en donde encuentra sus temas y su motivación. El golpe de estado, de un modo que hace tres meses ni siquiera sospechábamos, cambió, en forma definitiva, el sentir de miles y miles de compatriotas, ahora mucho más lúcidos en la percepción de los hilos siniestros que, por decenios, han alienado, manipulado y controlado sus vidas, sus mentes y sus niveles de conciencia.

San Pedro Sula, 6 de septiembre de 2009

domingo, 6 de septiembre de 2009

lava carros




SAN PEDRO SULA
Un grupo de 15 estudiantes del segundo curso de cómputo del Instituto Renovación llamaron la atención la tarde del viernes cuando se pusieron a lavar autos para financiar una actividad cultural.

La maestra guía Dulce Alvarado, dividió a los estudiantes en dos grupos; las jóvenes eran las encargadas de anunciar en la intersección de la quinta avenida entre dos y tres calle del barrio Guamilito en rótulos hechos en cartulinas el lavado de vehículos cuyo costo era sólo de 20 lempiras. Ellas vestían ropa deportiva.

En cambio los varones que estaban equipados con una manguera, baldes, franelas y espuma de jabón esperaban a los clientes en el estacionamiento del centro educativo para enchular las naves.

“La recolección de fondos servirá para realizar el 25 de septiembre un evento denominado El Día Turístico” afirmó la mentora, quien añadió que en dicha actividad se expondrá por medio de los estudiantes la cultura, vestuario, música y gastronomía de los paíss como Brasil, México, Nueva Zelanda, Grecia y Rumania.

El evento se llevará a cabo en las canchas de fútbol del Instituto a partir de las 7.00 de la mañana.

Encontronazo



El conductor del pick up Angel García, de 33 año,. murió en el encontronazo.

SAN PEDRO SULA
Un muerto y tres heridos fue el resultado de un choque ocurrido el viernes en la noche en la carretera de occidente cerca de la colonia Las Brisas entre un pick up y un cabezal con placas guatemaltecas.

El motorista del vehículo de paila que perdió la vida fue identificado por un familiar como Omar García, de 33 años.´

Entre los heridos se encuentran los parientes Roberto y Miguel Martínez que venían en la paila del Pick up junto a otro amigo que no fue identificado. Dos de los lesionados fueron trasladados al hospital Mario Rivas en la ambulancia de los bomberos y el otro en la de la Cruz Roja.

El motorista del cabezal que se identificó como Jorge Arnulfo Sazo Navas de origen guatemalteco salió ileso.

Sobre el accidente manifestó que el motorista que perdió la vida al chocar contra el vehículo que el conducía hacia San Pedro Sula fue sacado de la vía por otro camión que lo iba rebasando.

“En el momento en que el motorista del pick up quiso retomar su carril se salió del mismo y vino a chocar de frente contra el cabezal que yo manejaba” dijo el guatemalteco.

En el encontronazo el pick up quedó destruido de la parte frontal, Omar García que perdió la vida casi al instante quedó atrapado entre el asiento y los hierros del motor.

Las personas que venían en la paila salieron volando por el aire al desprenderse el camper que quedó a unos cuatro metros del vehículo de paila, color rojo, placas PCI 2468.

El motorista del cabezal que también perdió el control de su unidad fue a chocar contra el paredón de un cerro. El impacto daño totalmente el sistema de dirección del pesado vehículo que quedó encallado sobre unas grandes piedras.